Por La Tercera, María José Gómez
Aunque los científicos sospechaban que este organismo tenía miles de años, no habían logrado determinar su edad aproximada. Eso acaba de cambiar con un reciente estudio.

Cómo se determinó la edad de Pando
Junto a sus colegas, la bióloga Rozenn Pineau del Instituto de Tecnología de Georgia recolectó 500 muestras de Pando, entre ellas, raíces, hojas y trozos de corteza.
La idea era obtener datos genéticos del árbol, específicamente mutaciones somáticas, con el fin de estudiar su historia evolutiva y edad aproximada.
Según detalló la investigadora, en un principio “todas sus células contenían ADN esencialmente idéntico”. Sin embargo, “cada vez que se crea una nueva célula y se replica la información genética, pueden producirse errores que introduzcan mutaciones en el ADN”, agregó.
Cuando se enfocaron en analizar esas mutaciones genéticas en de los álamos temblores que conforman este organismo, pudieron dar con su historia evolutiva.
Las interrogantes por la edad de Pando
Durante su estudio, Pineau y sus colegas optaron por hacer tres estimaciones de la edad de Pando debido a la posibilidad de que hubiera mutaciones somáticas no detectadas o que fueran falsos positivos, describe el medio británico.
Los resultados a los que llegaron son variados: al tener en cuenta que el 6% de las mutaciones analizadas son “positivas verdaderas”, Pando podría tener 16.000 años de antigüedad. Mientras tanto, al incluir las mutaciones no detectadas, la edad asciende a 81.000 años.
Teniendo en cuenta lo anterior, la bióloga y sus colegas concluyeron que lo mejor era determinar que la edad estaba en ese rango.
Los investigadores aseguran que las tres estimaciones conducen a la misma conclusión: que este árbol de Utah es sorprendentemente longevo, considerando que ha estado “creciendo desde la última edad de hielo”, dijo Pineau.


Deja un comentario